{"id":1314,"date":"2021-12-09T17:35:42","date_gmt":"2021-12-09T17:35:42","guid":{"rendered":"http:\/\/layana.begueria.es\/?p=1314"},"modified":"2021-12-09T17:35:44","modified_gmt":"2021-12-09T17:35:44","slug":"una-triste-historia","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/layana.begueria.es\/?p=1314","title":{"rendered":"UNA TRISTE HISTORIA"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"twitterbutton\" style=\"float: right; padding-left: 5px;\"><a href=\"http:\/\/twitter.com\/share\" class=\"twitter-share-button\" data-count=\"none\" data-text=\"UNA TRISTE HISTORIA\" data-via=\"mabegueriagmail.com\" data-url=\"http:\/\/layana.begueria.es\/?p=1314\" data-lang=\"en\" data-related=\":Layana, un pueblo de Arag\u00f3n\"><\/a><\/div>\n<p>(Todos los personajes, localizaciones y detalles circunstanciales son ficticios. El fundamento de la historia es verdadero)<\/p>\n\n\n\n<p>ANTONIO<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque los golpes repetidos en la pared del ba\u00f1o que se estaba reformando no me invitaban a sentarme al piano, pens\u00e9 que no pod\u00eda hacer nada mejor que practicar un rato y de esta forma pasar el tiempo algo m\u00e1s distra\u00eddo. No eran m\u00e1s que ejercicios de digitaci\u00f3n y velocidad ya que no pod\u00eda concentrarme en obras de envergadura. No pas\u00e9 mucho tiempo sentado al piano cuando se me acerc\u00f3 el alba\u00f1il que trabajaba en el cuarto de ba\u00f1o mostr\u00e1ndose muy interesado.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; A m\u00ed -dice Gregorio, es el nombre del alba\u00f1il, quit\u00e1ndose el puro Farias de la boca- el pianista que m\u00e1s me gusta es Maurizio Pollini.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es f\u00e1cil imaginar mi asombro. Lo \u00faltimo que podr\u00eda pensar es que el alba\u00f1il fuera aficionado a la m\u00fasica cl\u00e1sica de piano y mucho menos que adem\u00e1s estableciera una jerarqu\u00eda de int\u00e9rpretes. Superada la primera sorpresa, le pregunt\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; As\u00ed que es aficionado a la m\u00fasica cl\u00e1sica de piano?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Muy aficionado -contesta, mientras se ajusta la correa del pantal\u00f3n a su voluminosa cintura-&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>-Es que mi mujer es concertista de piano -aclara-.<\/p>\n\n\n\n<p>Pienso que su mujer ser\u00e1, en el mejor de los casos, una profesora de piano en alguna academia de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Ahora tiene una gira de conciertos por Am\u00e9rica. -a\u00f1ade Gregorio.<\/p>\n\n\n\n<p>Puede decirse que estaba al borde del colapso surrealista. Pero es un estupendo alba\u00f1il y no ha dado muestras de locura. Podr\u00eda ser verdad todo lo que cuenta. Como prueba secreta dej\u00e9 caer la siguiente trampa en forma de pregunta:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Estoy interesado en un pianista canadiense muy importante que se llama Glen Gould. Podr\u00edas preguntarle a tu mujer, cuando vayas a comer a mediod\u00eda, qu\u00e9 opini\u00f3n le merece sobre todo como int\u00e9rprete de Bach?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Por supuesto -me contest\u00f3- luego te contar\u00e9. -En todo momento me tute\u00f3<\/p>\n\n\n\n<p>Durante la comida, no deja de dar vueltas en mi cabeza la incre\u00edble escena que acabo de presenciar. Un alba\u00f1il tiene todo el derecho a extasiarse con la m\u00fasica de piano, incluso a establecer calidades entre los int\u00e9rpretes, pero, reconozc\u00e1moslo, no es frecuente.<\/p>\n\n\n\n<p>A la vuelta al trabajo no hizo falta que le preguntara. Gregorio traz\u00f3 un pormenorizado an\u00e1lisis de Gould, con sus virtudes y defectos, tal y como le hab\u00eda explicado su esposa. Bueno, todo tendr\u00e1 una explicaci\u00f3n que habr\u00e1 que encontrar.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfDe d\u00f3nde viene tu afici\u00f3n por el piano? y \u00bfcomo conociste a la pianista con la que te has casado?. -le pregunto\u2014<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>IRINA<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 bien me encuentro en esta ciudad andaluza. Gozamos de un clima estupendo, una buena comida, tenemos tiendas en las que podemos comprar lo que necesitamos e incluso lo que nos apetece. Pero sobre todo, gozamos de libertad. C\u00f3mo valoramos la libertad los que no la hemos disfrutado nunca.<\/p>\n\n\n\n<p>He vivido casi toda mi vida en Mosc\u00fa. Mosc\u00fa es una ciudad hermosa anque no he podido disfrutar de ella a pesar de los a\u00f1os que he pasado en ella. Mis recuerdos casi se reducen a un piano en el que practicaba de la ma\u00f1ana a la noche, a los desplazamientos diarios al Conservatorio de M\u00fasica en los que no pod\u00eda ni deb\u00eda entretenerme, a la Residencia de estudiantes que ha sido mi casa familiar durante los \u00faltimos a\u00f1os. Menos mal que he tenido un refugio seguro que nunca me ha abandonado, al que siempre he confiado mis alegr\u00edas y mis tristezas, mis triunfos y mis fracasos. Ya lo hab\u00e9is adivinado, es la m\u00fasica. La M\u00fasica, con may\u00fasculas.<\/p>\n\n\n\n<p>Nac\u00ed no hace mucho, pues a\u00fan soy joven, en una peque\u00f1a ciudad de una, en aquel momento, Rep\u00fablica sovi\u00e9tica. Mis padres eran modestos trabajadores que con su esfuerzo consegu\u00edan mantener dignamente a sus tres hijos. Pero los ojeadores de talentos del Estado recorr\u00edan todas las ciudades sovi\u00e9ticas para descubrir ni\u00f1os que destacaban en alguna disciplina, m\u00fasica, deporte, ajedrez, ni\u00f1os de talento superior. Y me descubrieron a m\u00ed como una ni\u00f1a que destacaba en la m\u00fasica. Mis pap\u00e1s me hab\u00edan llevado desde muy ni\u00f1a a una escuela y, la verdad, avanzaba en el piano con m\u00e1s facilidad que mis compa\u00f1eras.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi hermano y mi hermana tuvieron suerte porque se quedaron con los padres. Mi hermana se gradu\u00f3 como m\u00e9dico ginec\u00f3loga y mi hermano est\u00e1 terminando sus estudios de ciencias. Digo que tuvieron suerte porque a m\u00ed me arrancaron de mi familia y me desterraron a Mosc\u00fa. No volv\u00ed a abrazar a mis padres m\u00e1s que en muy contadas ocasiones que fueron desgastando los lazos afectivos hasta ver en ellos casi unos desconocidos. Mi nueva familia era una residencia infantil en la que nos encontr\u00e1bamos ni\u00f1os y ni\u00f1as de todos los rincones del Estado, cada cual en su especialidad. All\u00ed nos cuidaban funcionarios, unos m\u00e1s cari\u00f1osos que otros, pero todos, en definitiva, ajenos a sentimientos propios de una familia.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed transcurri\u00f3 mi ni\u00f1ez y mi adolescencia. Mi destino estaba trazado desde el comienzo. Estudiar y estudiar para destacar como int\u00e9rprete con el \u00fanico prop\u00f3sito para el Estado Sovi\u00e9tico de lucir ante el mundo sus maravillosos ciudadanos. Tendr\u00eda que ir present\u00e1ndome a concursos de piano, primero de un nivel no demasiado alto y subir progresivamente para, qui\u00e9n sabe, llegar a ganar el prestigioso Chopin de Varsovia o el Tchaikovsky de Mosc\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi vida es mi m\u00fasica. Y es mucho, pero yo quiero algo m\u00e1s. Quiero vivir la juventud de la que me est\u00e1n privando. En Mosc\u00fa esto no va a ser posible. Tengo que calcular mis posibilidades. He de huir del pa\u00eds y no volver. Mi educaci\u00f3n ha sido de un feroz utilitarismo para el Estado y carezco del sentimiento de lealtad. No debo nada a nadie. Todo lo he conseguido con mi esfuerzo. He de ser ego\u00edsta porque el mundo ha sido ego\u00edsta conmigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Volvamos a Mosc\u00fa. Me han hablado de un concurso de piano en una ciudad del sur de Espa\u00f1a. No es un concurso de primer nivel, pero est\u00e1 dotado de un buen premio en met\u00e1lico y ganarlo supone un buen empuj\u00f3n en el curr\u00edculo personal. Adem\u00e1s podr\u00e9 disfrutar de una ciudad acogedora durante una \u00e9poca de bien tiempo. Pero hay algo m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya van para unos cuantos a\u00f1os desde que se instal\u00f3 en mi cabeza un plan del que no he hablado ni a mis mejores amigos. Ha ido madurando. He decidido poner los medios que hagan falta para quedarme en alguna ciudad que visite por alg\u00fan concierto o concurso y no volver a Mosc\u00fa. S\u00e9 que voy a tener vigilancia y mis pasos estar\u00e1n controlados. Ser\u00e1 cuesti\u00f3n de hacer todo bien. La mejor manera ser\u00e1 encontrar, sin que trascienda al p\u00fablico, en las semanas que dure el concurso un hombre soltero con el que casarme y as\u00ed legalizar mi situaci\u00f3n. Para esto es necesario que vaya superando las distintas fases de un concurso ya que si no es as\u00ed tendr\u00eda que volver inmediatamente a mi pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>GREGORIO<\/p>\n\n\n\n<p>No puedo quejarme. Despu\u00e9s de un tormentoso matrimonio y y de aun un m\u00e1s tormentoso divorcio ha llegado un tiempo de calma. Me alegro de no tener hijos que ser\u00edan ahora un problema. Me encuentro estupendamente. No me puedo quejar de mi trabajo. Poco a poco he ido ganando en confianza y ahora mismo estoy en un momento dulce. He creado mi peque\u00f1a empresa, no me faltan los trabajos temporales y por si vienen mal dadas me he pillado unos cuantos curros fijos. Precisamente en estos \u00faltimos tiempos me estoy ocupando del mantenimiento del Auditorio de la ciudad. Ahora mismo estoy acondicionando una de las salas de ensayo.<\/p>\n\n\n\n<p>Estoy pintando una peque\u00f1a sala mientras se escuchan cercanas las r\u00e1pidas notas de un piano. Parece que hay un concurso. Digo que parece porque estas cosas nunca me han interesado especialmente. Debe de ser duro para estos artistas dedicar tantas horas al d\u00eda repitiendo y repitiendo lo mismo. A veces intento poner atenci\u00f3n y me doy cuenta de que un mismo fragmento se repite insistentemente decenas de veces. Debe de ser que son partes dif\u00edciles que hay que asegurar a base de repeticiones.<\/p>\n\n\n\n<p>De vez en cuando, apremiado por mis necesidades, tengo que dejar la brocha o la paleta y salir a los servicios. Los camerinos importantes tienen ba\u00f1o propio, pero la mayor\u00eda tienen que usar los servicios comunes. Hoy ha dado la casualidad de que me he encontrado con la pianista que ensaya para el concurso. -Hola-, -hola-, nos hemos dicho.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed que es una joven linda, de rasgos delicados, buen tipo. Pero la veo como algo que merece contemplarse con admiraci\u00f3n. Nada m\u00e1s. A\u00fan falta para que vuelva a tener ganas de liarme con amores. Pero lo que es verdad es verdad y es verdad que esta chica es un bomb\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicen que ya se ha celebrado la primera eliminatoria y la joven bonita ha pasado el corte. Sigue en su silla atada al piano insistentemente durante horas. No da signos de cansancio. De vez en cuando va a darse un peque\u00f1o paseo por los pasillos y nos hemos ido encontrando ya m\u00e1s a menudo. Nos hemos parado a hablar. Bueno, a hablar ser\u00eda mucho decir porque es rusa y est\u00e1 aprendiendo espa\u00f1ol. Pero vaya t\u00eda lista! Cuatro d\u00edas lleva aqu\u00ed&nbsp; y casi se puede tener una conversaci\u00f3n con ella.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>IRINA<\/p>\n\n\n\n<p>No me ha costado mucho pasar la primera ronda del concurso. He trabajado duro todos estos a\u00f1os la m\u00fasica de Bach, Beethoven o Chopin. Son los autores obligados en la primera fase de casi todos los concursos. He presentado un preludio y fuga de Bach, de El Clave Bien Temperado. Una de las pocas fugas a cinco voces y de las m\u00e1s dif\u00edciles. Ten\u00eda ligeros temores pero sab\u00eda que saldr\u00eda a la perfecci\u00f3n. As\u00ed ha sido. Ya se sabe que en esta primera fase eliminatoria no te puedes permitir ni un solo fallo. Un descuido, tocas dos teclas en falso y te vas a casa.<\/p>\n\n\n\n<p>A mis anhelos de ganar el concurso se ha unido una ocasi\u00f3n que veo lejana pero posible. He conocido en mis encierros dentro del Auditorio a un trabajador de mantenimiento con el que tengo alguna que otra conversaci\u00f3n para distraerme en tantas horas de estudio. No es una persona refinada pero parece honrado y podr\u00eda valer perfectamente para mis ocultos prop\u00f3sitos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo que explorar este fil\u00f3n que ofrece buenas posibilidades.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Puedo concentrarme en el estudio detallado del programa que tengo que interpretar para el corte siguiente pero esto no impide hacerme ilusiones y preparar una estrategia vencedora, no ya del concurso de piano sino del futuro de mi vida. He de conseguir olvidarme de Mosc\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>GREGORIO<\/p>\n\n\n\n<p>No puedo quitarme a esta chica de mi cabeza. Hemos alcanzado cierto grado de confianza y le adivino un grado de dulzura y cari\u00f1o que desconozco en mi vida anterior. La verdad es que van pasando los d\u00edas y, cada vez m\u00e1s, fuerzo la ocasi\u00f3n de hacerme el encontradizo para charlar un rato. Me cuenta Irina, as\u00ed se llama la chica, c\u00f3mo funcionan los concursos de piano. Hay varias eliminatorias. Primero se presentan obras cl\u00e1sicas, no tan dif\u00edciles por su exigencia t\u00e9cnica sino por su hondura interpretativa. Me dice que Mozart, t\u00e9cnicamente, lo puede tocar un estudiante de \u00faltimos cursos. Pero tocar un Mozart como Brendel o Mar\u00eda Joao Pires es un privilegio s\u00f3lo reservado a los grandes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Me estoy enterando de nombres de grandes pianistas. Quien me lo iba a decir hace unos meses. Los cl\u00e1sicos, Rubinstein, Horovich, Kemff. Los maduros, Pires, Baremboim, Argerich. Los j\u00f3venes, Mehldau, Lang Lang, Pogorelich. Muchos nombres que me bailan en la cabeza pero poco a poco, con la repetici\u00f3n, se van asentando y los voy recordando.<\/p>\n\n\n\n<p>Bueno, bueno. Es que me estoy enamorando. Y no lo puedo evitar. Mira que la cabeza me dice \u201cGregorio, que no es a\u00fan el momento\u201d. Pero est\u00e1 claro que los sentimientos van por un lado y la cabeza por otro.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>IRINA<\/p>\n\n\n\n<p>Por fin lleg\u00f3 el gran momento. Qued\u00e9 seleccionada en el tr\u00edo finalista. Se puede decir que toqu\u00e9 con verdadero entusiasmo y emoci\u00f3n. Estaba sintiendo que me llegaba una nueva vida. Ten\u00eda futuro. Es posible que me tenga que conformar al principio viviendo en esta peque\u00f1a ciudad pero mi aspiraci\u00f3n va mucho m\u00e1s lejos. Ten\u00eda que triunfar en las grandes sedes del piano. Berl\u00edn, Viena, Nueva York. A Gregorio lo tengo en el bolsillo y puedo sacar un buen provecho.<\/p>\n\n\n\n<p>Y lleg\u00f3 la gran final. Compuse un programa muy calculado que comenzaba con piezas cl\u00e1sicas, Beethoven, Brahms y terminaba con obras de alto nivel virtuos\u00edstico, Scriabin, Debussy. Y empujada por la ilusi\u00f3n de mi futuro pude salir airosa sin ning\u00fan fallo. Y gan\u00e9 el concurso. Ahora s\u00f3lo me queda el concierto con orquesta ya para todo el p\u00fablico en el que interpretar\u00e9 el concierto n\u00famero 2 de mi amado Sergei Rachmaninov. Despu\u00e9s podr\u00e9 abandonar un tiempo el piano y dedicarme a planificar mi vida con Gregorio.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>GREGORIO<\/p>\n\n\n\n<p>Quien me iba a decir que me encontrar\u00eda aqu\u00ed en el patio de butacas del Auditorio escuchando un concierto de m\u00fasica cl\u00e1sica, vestido de etiqueta con el traje y la corbata de mi boda, rodeado de esta gente exquisita abonada a los conciertos semanales. Desde nuestras primeras conversaciones con Irina he ido comprando CDs de m\u00fasica cl\u00e1sica, especialmente de piano que he ido escuchando pacientemente desde entonces. Al principio me aburr\u00eda como una ostra porque no entend\u00eda nada, pero poco a poco se&nbsp; me van pegando las melod\u00edas que se van entretejiendo y voy descubriendo el saborcillo cl\u00e1sico.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora estoy en el Auditorio esperando&nbsp; el concierto que he escuchado cien veces desde que Irina me dijo que lo hab\u00eda elegido para la noche de gala. Reconozco todos los temas. El brillante comienzo con las melod\u00edas rusas a flor de piel y los incre\u00edbles pasajes r\u00e1pidos y brillantes como fuegos artificiales a lo largo de todo el teclado. Pero luego viene lo mejor, cierro los ojos en el comienzo del tiempo lento. Qu\u00e9 melod\u00eda interminablemente deliciosa, rom\u00e1ntica, contenida. Y c\u00f3mo se va desarrollando el dialogo entre el piano y la orquesta. C\u00f3mo he podido vivir hasta ahora sin m\u00fasica.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n me llena de placer pensar en que toda esta gente que me rodea, que admira a la int\u00e9rprete, no sabe que yo, un mindundi, soy la persona elegida para pasar el resto de mi vida junto a ella.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque Irina dedicaba muchas horas del d\u00eda al estudio hemos podido robar muchos minutos para hablar del futuro, de nuestro futuro. Una noche vino a mi apartamento, la hab\u00eda invitado a cenar. Compr\u00e9 comida en un buen restaurante, saqu\u00e9 vinos exquisitos de mi bodega. Y tras la deliciosa y rom\u00e1ntica velada hicimos por primera vez el amor. Todo iba un poco deprisa pero no hay que dejar escapar las buenas ocasiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos trazando planes que habr\u00e1 que ir perfilando. Irina piensa que ser\u00eda una buena idea crear una escuela de alto nivel para pianistas en la ciudad y no importa que sea irrelevante en el panorama musical del pa\u00eds porque su prestigio atraer\u00e1 a int\u00e9rpretes de todos los rincones de Europa. Me cuenta que Mar\u00eda Joao Pires ha creado una escuela en la frontera de Portugal y Espa\u00f1a para int\u00e9rpretes de alto nivel. Podr\u00eda ser un ejemplo, aunque tambi\u00e9n me dice que Pires es una mujer muy austera, que no tiene su escuela como negocio para enriquecerse, que parece que se alimenta s\u00f3lo de m\u00fasica. Me da que no es \u00e9ste el sue\u00f1o de Irina.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>IRINA<\/p>\n\n\n\n<p>Ya ha pasado un a\u00f1o desde que vine a Espa\u00f1a al concurso de piano. Y ha cambiado mucho mi vida. He tenido una hija, Mar\u00eda, hablo con bastante competencia el espa\u00f1ol, sigo con mi marido en buena armon\u00eda, mejor est\u00e1 cautivado en mi compa\u00f1\u00eda. Gregorio ha construido en unos locales que ha comprado en el centro de la ciudad unas coquetas aulas destinadas a la pr\u00f3xima escuela de piano \u201cIrina Novikova\u201d. No me puedo quejar de alumnos porque tengo m\u00e1s de los que podr\u00eda atender. Es cierto que me gustar\u00eda m\u00e1s nivel, pero se ve que de ciudades de provincias no se puede esperar demasiado. Si alguno destaca se va a Madrid o Barcelona.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero estoy contenta. Van saliendo conciertos, el negocio sigue un buen rumbo y hasta estoy pensando en ampliar horizontes. La escuela superior de piano podr\u00eda ser tambi\u00e9n una escuela superior de viol\u00edn. En Mosc\u00fa he conocido a grandes pianistas en el Conservatorio, de una galaxia lejana compara con lo que hay aqu\u00ed. Y ocurre lo mismo con los violinistas. La cuerda,&nbsp; en provincias,&nbsp; vive felizmente&nbsp; en niveles lamentables. Hace poco toqu\u00e9 un concierto acompa\u00f1ando a un violonchelista terrible. M\u00e1s que un arco parec\u00eda utilizar un serrucho.<\/p>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos ampliar el cuadro de profesores de mi escuela que por supuesto seguir\u00eda llam\u00e1ndose \u201cIrina Novikova, Escuela Superior de M\u00fasica\u201d. Estoy pensando en un compa\u00f1ero de Conservatorio de Mosc\u00fa. Gran pianista. Sin mucho nombre por su humildad y porque su afici\u00f3n al vodka le manten\u00eda con frecuencia aparcado en para\u00edsos et\u00edlicos. Es el profesor perfecto porque nunca me va a hacer sombra.&nbsp; Para la cuerda estoy pensando en un violinista armenio, casado y con hijos tambi\u00e9n m\u00fasicos. Esta circunstancia familiar lo retendr\u00eda f\u00e1cilmente en la escuela sin ganas de volar por su cuenta. Adem\u00e1s, no le importar\u00e1 salir de su tierra.&nbsp; Igual que mi compa\u00f1ero pianista, no tiene un nombre de prestigio internacional aunque sea un violinista de n ivel desconocido por estas latitudes.<\/p>\n\n\n\n<p>Tengo que madurar el plan. Ya se lo he comentado a Gregorio. Gregorio acepta todos mis planes sin poner objeci\u00f3n ninguna.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>DIMITRI<\/p>\n\n\n\n<p>Me estuvo tentando la idea. Una antigua conocida de Mosc\u00fa me ofrec\u00eda un plan de trabajo muy atractivo. Ense\u00f1ar viol\u00edn en una escuela del sur de Espa\u00f1a. Realmente Espa\u00f1a es un pa\u00eds del que s\u00f3lo conozco su fama como destino tur\u00edstico, con playas paradisiacas, de costumbres salvajes con toros y poco m\u00e1s. Desde luego no he o\u00eddo nunca hablar de su inter\u00e9s por la m\u00fasica aunque he escuchado obras de alg\u00fan compositor nacido all\u00ed de gran val\u00eda, como Falla o Alb\u00e9niz.<\/p>\n\n\n\n<p>Me dijo que podr\u00eda trabajar de profesor en una escuela superior de viol\u00edn. Parece que tendr\u00e9 muchos alumnos y el nivel de vida de un profe de m\u00fasica en Espa\u00f1a es muy superior ya no al de Erev\u00e1n, mi ciudad, sino al de Mosc\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>Y al final me ha convencido su oferta. Mis hijos est\u00e1n terminando sus estudios de m\u00fasica en Alemania y para visitarlos o que nos visiten mejor ser\u00e1 Madrid que Erev\u00e1n o Mosc\u00fa. Toda una vida en Erev\u00e1n, como profesor del conservatorio de la ciudad, mi esposa especialista en pedagog\u00eda musical para ni\u00f1os, m\u00e1s tarde primer viol\u00edn de la Orquesta Sinf\u00f3nica. VA a ser muy duro dejar toda una vida. Pero la m\u00fasica ha sido siempre bandera de presentaci\u00f3n del pueblo armenio. A\u00fan no lo he podido experimentar pero me dicen que en cualquier mediana ciudad del mundo siempre encontrar\u00e9 una familia de armenios que me dar\u00e1n alojamiento y comida hasta que pueda establecerme de forma independiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Resolvimos mi esposa y yo vender todo cuanto poseemos y desplazarnos a Mosc\u00fa a la espera de la pronta llamada de Irina. No es mucho lo que ten\u00edamos aunque era de un enorme valor sentimental. Sobre todo el piano de cola que nos proporcion\u00f3 la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica para que mi esposa pudiera trabajar en su especialidad.&nbsp; Y aunque no mucho, nos va a permitir estas peque\u00f1as vacaciones de nuestra espera en Mosc\u00fa. Yo he estado all\u00ed varias veces con la Orquesta&nbsp; Armenia pero mi esposa nunca ha visitado esa gran ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>Y aqu\u00ed, en Mosc\u00fa, nos encontramos ahora, pasando nuestros d\u00edas en un modesto hotel esperando que lleguen en cualquier momento los billetes de avi\u00f3n y sobre todo los documentos que nos permitir\u00e1n instalarnos en Espa\u00f1a como inmigrantes con un contrato de trabajo. Estamos ilusionados. Ayer mismo hablamos por tel\u00e9fono con los hijos, inquietos hasta que todo llegue a su final feliz.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>IRINA<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente me he decidido por traer a Espa\u00f1a a Dimitri y a Sergei, los nuevos profesores de viol\u00edn y piano. Pero tengo que ir con pies de plomo para que todo salga tal y como lo he planeado. Mi mente es una fr\u00eda calculadora que tiene previsto cualquier peque\u00f1o detalle.<\/p>\n\n\n\n<p>El plan es dejar a Dimitri y a Sergei en Mosc\u00fa el tiempo necesario hasta que se agoten sus recursos econ\u00f3micos y su fortaleza mental. Deben llegar a Espa\u00f1a necesitados de todo. De dinero, de afecto, de seguridad. Y esa seguridad s\u00f3lo se la podr\u00e9 dar yo. S\u00f3lo tienen que depender de m\u00ed.&nbsp; Por eso estoy dejando que pase el tiempo, incomunicados.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ya ha llegado el momento. En realidad ten\u00eda los documentos hac\u00eda ya varias semanas pero los reten\u00eda para asegurar el plan. Creo que mis pr\u00f3ximos trabajadores est\u00e1n ya al borde de la desesperaci\u00f3n y voy a recibirlos en los pr\u00f3ximos d\u00edas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>DIMITRI<\/p>\n\n\n\n<p>Pens\u00e1bamos que s\u00f3lo iban a ser un par de semanas pero todo se ha alargado mucho. Ya cont\u00e1bamos los \u00faltimos rublos en nuestros bolsillos preocupados por el inmediato futuro que no sab\u00edamos&nbsp; c\u00f3mo afrontar si la espera se demoraba m\u00e1s tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, por fin, nos han llegado por correo los pasajes y los documentos de trabajo. Hemos respirado con la tranquilidad que da el saber que se terminan nuestras inquietudes y apreturas econ\u00f3micas y el incierto futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s del viaje a lo desconocido llegamos finalmente a la ciudad. El tiempo es estupendo, con un sol luminoso que no hab\u00edamos visto en Mosc\u00fa y una temperatura deliciosa. Nos esperaba Irina en la Estaci\u00f3n de autobuses de la ciudad. La verdad es que esper\u00e1bamos un recibimiento m\u00e1s afectuoso pero quiz\u00e1s sea una impresi\u00f3n debida a nuestro cansancio. Esperamos con ilusi\u00f3n los pr\u00f3ximos d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>ANTONIO<\/p>\n\n\n\n<p>Soy Antonio, padre de una ni\u00f1a adolescente, Sof\u00eda. Sof\u00eda es una chica alegre, abierta, amiga de muchas amigas, buena estudiante en el Instituto. Pero destaca su apasionada afici\u00f3n a la m\u00fasica. Desde muy peque\u00f1a ella misma decidi\u00f3 dedicar parte de su tiempo a la m\u00fasica y eligi\u00f3 un instrumento especialmente dif\u00edcil, creo yo, el viol\u00edn. Por si fuera poco tendr\u00eda que estudiarlo en el p\u00e1ramo violin\u00edstico que es nuestra ciudad. Pero ya encontraremos soluciones, pens\u00e9, en el caso de que siga adelante con esta afici\u00f3n. De momento&nbsp; va pasando en su escuela de m\u00fasica los cursos aunque se haya encontrado al principio con alg\u00fan nefasto profesor al que nunca vi\u00f3 tocar el instrumento.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En este momento de la narraci\u00f3n Sof\u00eda ya est\u00e1 en el grado medio.<\/p>\n\n\n\n<p>Las \u00faltimas noticias nos abren una puerta al optimismo. Dicen que ha venido un profesor ruso de viol\u00edn que ha sido concertino de la Orquesta Nacional de Armenia. Ha llegado junto a otro pianista de nivel superior y ambos trabajar\u00e1n en la Escuela de m\u00fasica de Irina Novikova, en el centro de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed nos hemos dirigido e inmediatamente hemos matriculado a Sof\u00eda. Recibe las primeras clases y vuelve a casa emocionada. Yo mismo me entrevisto con Dimitri, es el nombre del profesor, que alaba las cualidades de Sof\u00eda y nos da confianza. \u201c-los armenios y los jud\u00edos conocemos los secretos del viol\u00edn- me dice.&nbsp; &#8211; Si estudia conmigo yo se los voy a transmitir-<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed de felices transcurren estos primeros d\u00edas, estas primeras semanas. Hasta que ciertos nubarrones comienzan a aparecer por el horizonte. El nuevo profe de piano toca estupendamente pero le gusta demasiado el whisky y se encuentra casi todo el tiempo sobrepasado de alcohol. No sale de la Escuela y duerme malamente en alguna pensi\u00f3n barata. No sabr\u00eda decir si el alcohol es consecuencia de su situaci\u00f3n o al rev\u00e9s, su situaci\u00f3n es consecuencia del alcohol. Seguramente vino aficionado al vodka y aqu\u00ed se ha pasado al whisky. Pronto no sabremos nada de su situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>No es el caso de Dimitri que vive con su esposa en un modest\u00edsimo piso que alquil\u00f3 Irina. La esposa pr\u00e1cticamente no sale e casa. Desconoce el idioma y su marido casi no est\u00e1 con ella durante el d\u00eda. Dimitri trabaja todo el d\u00eda en el escuela y no se le permite ni ense\u00f1ar ni tocar fuera de ella. Cuando no tiene clase debe permanecer dentro del edificio. Irina lo retiene en un r\u00e9gimen&nbsp; de semiesclavitud. No puede hacer nada sin su supervisi\u00f3n y aprobaci\u00f3n. El sueldo es modest\u00edsimo y de \u00e9l tiene que deducir cada mes todos los gastos que ha ocasionado. Billetes de avi\u00f3n, documentos, el valor de los esfuerzos de la contratadora, etc. Dimitri tiene que subsistir con un sueldo de miseria.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero en un momento de descuido, Dimitri puede contarme la historia de los \u00faltimos tiempos. Adem\u00e1s de Sof\u00eda es profesor de otra alumna, Ariadna, cuyo padre es abogado y conoce los recovecos de la inmigraci\u00f3n. Ambos nos ponemos manos a la obra para mejorar en lo posible las condiciones laborales de Dimitri.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>DIMITRI<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora s\u00e9 porqu\u00e9 mi larga permanencia en Mosc\u00fa hasta agotar todos mis ahorros. Irina quer\u00eda dejarnos a merced de su voluntad. Lo mismo ha ocurrido con el profesor de piano que viajaba con nosotros. Pero hemos sufrido en nuestra vida muchos momentos amargos de los que hemos salido adelante con nuestro esfuerzo. Hay que sobreponerse a momento para no quedar hundidos en una profunda depresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed es. Parece que va a mejorar nuestra suerte. He podido hablar de mi situaci\u00f3n a dos padres de alumnas conmovidos por nuestra historia y nos ofrecen ayuda. Ya llegan los primeros resultados&nbsp; y de momento tengo libertad para hacer las clases de viol\u00edn en casa y cobrarlas directamente sin pasar por la escuela. Mi objetivo es liberarme por completo de Irina y recordarla como un mal sue\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco a poco voy haci\u00e9ndome con un buen alumnado que me da cierta independencia econ\u00f3mica. Me respetan y los alumnos me quieren. Sinceramente, esos buenos afectos de padres y alumnos me interesan en la medida que me permitan llegar m\u00e1s lejos. Ahora ya sue\u00f1o con ir a Madrid y establecerme all\u00ed por alg\u00fan tiempo. No hay ra\u00edces que me aten a esta peque\u00f1a ciudad que aunque me haya proporcionado el trampol\u00edn para estar en Europa tampoco la querr\u00eda recordar especialmente.<\/p>\n\n\n\n<p>Ayer ped\u00ed a un padre el favor de que me acercase al aeropuerto a recoger a mi hija que llegaba de Alemania. He cre\u00eddo notar en \u00e9l algo de confusi\u00f3n porque primero me dijo que si y luego me pareci\u00f3 adivinar en la expresi\u00f3n de su rostro algo de duda y sorpresa. Claro que yo no le dije que nuestro destino era Madrid, a 450 Km. de distancia. Seguramente pens\u00f3 que el aeropuerto al que quer\u00edamos ir era el de Sevilla, mucho m\u00e1s cercano. Finalmente me ha llevado. Hemos encontrado a la hija a la que no ve\u00eda desde hac\u00eda mucho tiempo. Nos hemos aposentado en los asientos traseros del coche y hemos disfrutado de un viaje de vuelta encantados absortos en nuestras cosas familiares. Luego he pensado si no hab\u00eda sido algo grosero al no dirigirme ni una sola vez al conductor. La verdad es que ni siquiera le present\u00e9 a mi hija.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>ANTONIO<\/p>\n\n\n\n<p>Definitivamente Sof\u00eda, Ariadna y todo ese grupo de alumnos de la primera generaci\u00f3n le importa un pito a Dimitri. Sus clases son rutinarias, no se esfuerza en absoluto y solo piensa en cobrar al final. Mucho m\u00e1s inter\u00e9s tiene en unos cuantos elegidos, de cursos superiores con los que ha formado un grupito de c\u00e1mara y ya tiene sus primeros contratos del auditorio. Empieza a darse a conocer en el mundillo de la m\u00fasica, o mejor, en el de los despachos que contratan m\u00fasicos.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta l\u00ednea ha continuado Dimitri los meses siguientes a su \u201cliberaci\u00f3n\u201d. No ha perdido ni un minuto de tiempo en su carrera ascendente. Ahora mismo est\u00e1 pendiente de unas clases en Madrid y cualquier d\u00eda abandonar\u00e1 definitivamente nuestra ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>****************************<\/p>\n\n\n\n<p>Hace ya tiempo que Dimitri se fue, no sabemos a d\u00f3nde. Sospechamos que a Madrid. Recuerdo cuando lleg\u00f3. No fue un buen encuentro, pienso ahora. Bueno, ha sido un decepcionante encuentro. Claramente se ha valido de nosotros para sus fines olvid\u00e1ndose de que una vez fuimos nosotros los que nos compadecimos del deshumanizado trato que recibi\u00f3 a su llegada a Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Irina sigue en su escuela. Los sue\u00f1os de anta\u00f1o se han ido domesticando. De vez en cuando ofrece alg\u00fan concierto en salas ya de categor\u00eda menor. Se ha acostumbrado al lujo, al peque\u00f1o lujo que se puede permitir y vive volcada en su hija, ahora ya adolescente. Seguramente no querr\u00e1 que su historia se repita. Sus sentimientos hacia alguien diferente de su hija tampoco han debido mejorar. Unos meses atr\u00e1s se enter\u00f3 de que su hermana ginec\u00f3loga hab\u00eda emigrado a Espa\u00f1a. Se encontraba en situaci\u00f3n irregular y estaba necesitada de todo. Irina coment\u00f3, que su hermana era una persona lejana&nbsp; de la que no ten\u00eda ninguna obligaci\u00f3n de compadecerse y mucho menos de ayudarla.<\/p>\n\n\n\n<p>************************************<\/p>\n\n\n\n<p>En el Auditorio de nuestra ciudad se ha celebrado un concierto de piano interpretado por la hija de Dimitri. Seguramente el padre, su agenda reten\u00eda todo contacto interesante, se puso en contacto con el alcalde para reservar este concierto ya bien pagado en el ciclo de conciertos programado para esa temporada.<\/p>\n\n\n\n<p>Por curiosidad asist\u00ed al concierto. Pude cruzarme tanto a la entrada como a la salida con Dimitri. En ning\u00fan momento dio muestras de conocerme.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Todos los personajes, localizaciones y detalles circunstanciales son ficticios. 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