{"id":175,"date":"2011-01-17T18:49:49","date_gmt":"2011-01-17T18:49:49","guid":{"rendered":"http:\/\/layana.begueria.es\/?p=175"},"modified":"2011-01-17T18:53:04","modified_gmt":"2011-01-17T18:53:04","slug":"arte-y-urbanismo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/layana.begueria.es\/?p=175","title":{"rendered":"ARTE Y URBANISMO"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"twitterbutton\" style=\"float: right; padding-left: 5px;\"><a href=\"http:\/\/twitter.com\/share\" class=\"twitter-share-button\" data-count=\"none\" data-text=\"ARTE Y URBANISMO\" data-via=\"mabegueriagmail.com\" data-url=\"http:\/\/layana.begueria.es\/?p=175\" data-lang=\"en\" data-related=\":Layana, un pueblo de Arag\u00f3n\"><\/a><\/div><p><span style=\"font-size: x-Desde el punto de vista urban\u00edstico habr\u00eda que distinguir en Layana tres periodos, gui\u00e1ndonos m\u00e1s por el trazado de las calles, por los inciertos censos de otras \u00e9pocas que conocemos y por otros elementos auxiliares, que por los inexistentes edificios representativos que se puedan conservar de \u00e9pocas anteriores.   Layana ha sido siempre una aldea de escasa poblaci\u00f3n. Durante los primeros siglos su poblaci\u00f3n se redujo a unas entre seis\/doce familias. En los siglos XVIII y XIX y XX su poblaci\u00f3n fue mayor. Liberarse del yugo de Uncastillo, al que estaba m\u00e1s sometido que unido, debi\u00f3 de ser el punto de arranque para este aumento demogr\u00e1fico. Desgraciadamente, en la actualidad, Layana est\u00e1, como tantos pueblos de su alrededor, en franco descenso y si a\u00fan mantiene ciertas constantes vitales respecto a la poblaci\u00f3n de lo que estamos seguros es de que ha perdido pr\u00e1cticamente todas las caracter\u00edsticas de su singularidad.   El primer periodo comenzar\u00eda al final del siglo XI, fecha en la que se construyeron las primitivas iglesia y castillo. Este par de edificios debi\u00f3 de ser el origen del pueblo. La dotaci\u00f3n a cargo de la vigilancia y defensa de la torre morar\u00eda en su interior. Es probable que existiera una muralla que recogiera el torre\u00f3n y la Iglesia aunque con el tiempo se eliminara para permitir acceder a la iglesia a los habitantes extramuros del castillo.   Tras la conquista de Ejea y Tauste primero y Zaragoza despu\u00e9s por Alfonso I el Batallador a principios del siglo XII se puede decir que la comarca experiment\u00f3 unas condiciones de paz y tranquilidad de las que no hab\u00edan disfrutado antes, aunque pocos a\u00f1os m\u00e1s tarde, con motivo de la guerra contra los navarros tras la muerte del Batallador, se vuelva a la intranquilidad propia de tierras de frontera.   Este periodo de paz debi\u00f3 ser propicio para el nacimiento, propiamente, de Layana. El vecino Uncastillo adquiere un notable empuje demogr\u00e1fico y econ\u00f3mico gracias al fuero otorgado por el Batallador y \u00e9sta pudo ser la causa por la que algunas familias roturaran campos y plantaran huertas en la vega del Riguel, cerca del torre\u00f3n de Layana; de paso se establecer\u00edan en un primer caser\u00edo que constituir\u00eda el primitivo poblamiento. no resultar\u00eda extra\u00f1o que entre esas primeras familias algunas fueran musulmanas que ya estaban instaladas en estas tierras y que conocer\u00edan el uso y aprovechamiento cabal de las escasa agua disponible. de esta primera \u00e9poca proceder\u00edan las casas que rodean el torre\u00f3n y que por su disposici\u00f3n bien pudieron estar adosadas a la muralla desde el exterior. muchas de estas primeras casas, las m\u00e1s inc\u00f3modas por su situaci\u00f3n, fueron abandonadas o reconvertidas en corrales o graneros cuando sus propietarios construyeron otras nuevas en solares m\u00e1s acogedores.   ya hemos dicho en otro lugar que layana se ubica en una colina que asciende suavemente de sur a norte llegando a su punto m\u00e1s alto en el torre\u00f3n o castillo desde donde desciende al r\u00edo bruscamente a trav\u00e9s de una costera. el punto m\u00e1s alto, junto al acantilado se convierte en atalaya desde la que se contempla en amena panor\u00e1mica toda la vega del r\u00edo riguel. esta disposici\u00f3n natural permiti\u00f3, suponemos que hacia el siglo xvi o xvii, el trazado de la calle que iba a ser la columna vertebral del pueblo: la calle Mayor. Debi\u00f3 corresponder este momento hist\u00f3rico a un periodo de auge ya que tambi\u00e9n entonces se produjo la ampliaci\u00f3n de la Iglesia y la construcci\u00f3n de la sacrist\u00eda adosada al \u00e1bside. Arranca la calle Mayor del Portal, la puerta del pueblo, y asciende suavemente hasta la misma plaza de la Iglesia. Las casas se disponen a ambos lados de la calle, aunque son de mejor factura las de la acera  izquierda seg\u00fan se sube, aquellas en las que la fachada principal da a la calle Mayor y las traseras quedan orientadas al sur. En la fachada queda la parte noble de la casa; hacia atr\u00e1s se encuentran los corrales, cuadras, graneros, le\u00f1eras, etc. todas estas partes traseras estar\u00edan, tiempo atr\u00e1s, habitualmente sucias pues a ellas iban a parar los detritus de las cuadras. por ellas entraban y sal\u00edan los animales de labor.  el modelo antiguo de vivienda pervive en casas m\u00e1s modernas, aunque las construidas al final del siglo xix y xx ganan en amplitud y calidad de materiales. de esta \u00e9poca proceder\u00edan las que se podr\u00edan considerar casonas, levantadas en las afueras del pueblo o, las menos, en el centro, en la calle mayor, tras el derribo de casa antiguas.  hay tres plazas propiamente dichas: la placeta del Plumar, la Plaza y la placeta de la Iglesia. La placeta del Plumar congrega un tipo de poblaci\u00f3n que se ha sentido especialmente unida por v\u00ednculos, se puede decir, de barrio. La Plaza, sin nombre porque es la principal, ubicada al lado de el Portal, ha acogido las diferentes ventas ambulantes. La plaza de la Iglesia, llamada com\u00fanmente \u201cplaza de las campanas\u201d, convocaba al pueblo los domingos y d\u00edas de fiesta antes de la misa y su condici\u00f3n de mirador la convert\u00eda, m\u00e1s con el buen tiempo, en lugar de reuni\u00f3n y \u201calparceo\u201d. Estas tres plazas generaban la mayor actividad social del pueblo, abundante tiempos atr\u00e1s, escasa en los que corren.;\">Desde el punto de vista urban\u00edstico habr\u00eda que distinguir en Layana tres periodos, gui\u00e1ndonos m\u00e1s por el trazado de las calles, por los inciertos censos de otras \u00e9pocas que conocemos y por otros elementos auxiliares, que por los inexistentes edificios representativos que se puedan conservar de \u00e9pocas anteriores. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-medium;\"> Layana ha sido siempre una aldea de escasa poblaci\u00f3n. Durante los primeros siglos su poblaci\u00f3n se redujo a unas entre seis\/doce familias. En los siglos XVIII, XIX y XX su poblaci\u00f3n fue mayor. Liberarse del yugo de Uncastillo, al que estaba m\u00e1s sometido que unido, debi\u00f3 de ser el punto de arranque para este aumento demogr\u00e1fico. Desgraciadamente, en la actualidad, Layana est\u00e1, como tantos pueblos de su alrededor, en franco descenso y si a\u00fan mantiene ciertas constantes vitales respecto a la poblaci\u00f3n, de lo que estamos seguros es de que ha perdido pr\u00e1cticamente todas las caracter\u00edsticas de su singularidad, al tratarse, en parte, de una poblaci\u00f3n de visitantes y como resultado de lo que podr\u00eda considerarse \u00abglobalizaci\u00f3n\u00bb de los pueblos que ha unificado usos y costumbres de aquellos que viven de forma continuada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-Desde el punto de vista urban\u00edstico habr\u00eda que distinguir en Layana tres periodos, gui\u00e1ndonos m\u00e1s por el trazado de las calles, por los inciertos censos de otras \u00e9pocas que conocemos y por otros elementos auxiliares, que por los inexistentes edificios representativos que se puedan conservar de \u00e9pocas anteriores.   Layana ha sido siempre una aldea de escasa poblaci\u00f3n. Durante los primeros siglos su poblaci\u00f3n se redujo a unas entre seis\/doce familias. En los siglos XVIII y XIX y XX su poblaci\u00f3n fue mayor. Liberarse del yugo de Uncastillo, al que estaba m\u00e1s sometido que unido, debi\u00f3 de ser el punto de arranque para este aumento demogr\u00e1fico. Desgraciadamente, en la actualidad, Layana est\u00e1, como tantos pueblos de su alrededor, en franco descenso y si a\u00fan mantiene ciertas constantes vitales respecto a la poblaci\u00f3n de lo que estamos seguros es de que ha perdido pr\u00e1cticamente todas las caracter\u00edsticas de su singularidad.   El primer periodo comenzar\u00eda al final del siglo XI, fecha en la que se construyeron las primitivas iglesia y castillo. Este par de edificios debi\u00f3 de ser el origen del pueblo. La dotaci\u00f3n a cargo de la vigilancia y defensa de la torre morar\u00eda en su interior. Es probable que existiera una muralla que recogiera el torre\u00f3n y la Iglesia aunque con el tiempo se eliminara para permitir acceder a la iglesia a los habitantes extramuros del castillo.   Tras la conquista de Ejea y Tauste primero y Zaragoza despu\u00e9s por Alfonso I el Batallador a principios del siglo XII se puede decir que la comarca experiment\u00f3 unas condiciones de paz y tranquilidad de las que no hab\u00edan disfrutado antes, aunque pocos a\u00f1os m\u00e1s tarde, con motivo de la guerra contra los navarros tras la muerte del Batallador, se vuelva a la intranquilidad propia de tierras de frontera.   Este periodo de paz debi\u00f3 ser propicio para el nacimiento, propiamente, de Layana. El vecino Uncastillo adquiere un notable empuje demogr\u00e1fico y econ\u00f3mico gracias al fuero otorgado por el Batallador y \u00e9sta pudo ser la causa por la que algunas familias roturaran campos y plantaran huertas en la vega del Riguel, cerca del torre\u00f3n de Layana; de paso se establecer\u00edan en un primer caser\u00edo que constituir\u00eda el primitivo poblamiento. no resultar\u00eda extra\u00f1o que entre esas primeras familias algunas fueran musulmanas que ya estaban instaladas en estas tierras y que conocer\u00edan el uso y aprovechamiento cabal de las escasa agua disponible. de esta primera \u00e9poca proceder\u00edan las casas que rodean el torre\u00f3n y que por su disposici\u00f3n bien pudieron estar adosadas a la muralla desde el exterior. muchas de estas primeras casas, las m\u00e1s inc\u00f3modas por su situaci\u00f3n, fueron abandonadas o reconvertidas en corrales o graneros cuando sus propietarios construyeron otras nuevas en solares m\u00e1s acogedores.   ya hemos dicho en otro lugar que layana se ubica en una colina que asciende suavemente de sur a norte llegando a su punto m\u00e1s alto en el torre\u00f3n o castillo desde donde desciende al r\u00edo bruscamente a trav\u00e9s de una costera. el punto m\u00e1s alto, junto al acantilado se convierte en atalaya desde la que se contempla en amena panor\u00e1mica toda la vega del r\u00edo riguel. esta disposici\u00f3n natural permiti\u00f3, suponemos que hacia el siglo xvi o xvii, el trazado de la calle que iba a ser la columna vertebral del pueblo: la calle Mayor. Debi\u00f3 corresponder este momento hist\u00f3rico a un periodo de auge ya que tambi\u00e9n entonces se produjo la ampliaci\u00f3n de la Iglesia y la construcci\u00f3n de la sacrist\u00eda adosada al \u00e1bside. Arranca la calle Mayor del Portal, la puerta del pueblo, y asciende suavemente hasta la misma plaza de la Iglesia. Las casas se disponen a ambos lados de la calle, aunque son de mejor factura las de la acera  izquierda seg\u00fan se sube, aquellas en las que la fachada principal da a la calle Mayor y las traseras quedan orientadas al sur. En la fachada queda la parte noble de la casa; hacia atr\u00e1s se encuentran los corrales, cuadras, graneros, le\u00f1eras, etc. todas estas partes traseras estar\u00edan, tiempo atr\u00e1s, habitualmente sucias pues a ellas iban a parar los detritus de las cuadras. por ellas entraban y sal\u00edan los animales de labor.  el modelo antiguo de vivienda pervive en casas m\u00e1s modernas, aunque las construidas al final del siglo xix y xx ganan en amplitud y calidad de materiales. de esta \u00e9poca proceder\u00edan las que se podr\u00edan considerar casonas, levantadas en las afueras del pueblo o, las menos, en el centro, en la calle mayor, tras el derribo de casa antiguas.  hay tres plazas propiamente dichas: la placeta del Plumar, la Plaza y la placeta de la Iglesia. La placeta del Plumar congrega un tipo de poblaci\u00f3n que se ha sentido especialmente unida por v\u00ednculos, se puede decir, de barrio. La Plaza, sin nombre porque es la principal, ubicada al lado de el Portal, ha acogido las diferentes ventas ambulantes. La plaza de la Iglesia, llamada com\u00fanmente \u201cplaza de las campanas\u201d, convocaba al pueblo los domingos y d\u00edas de fiesta antes de la misa y su condici\u00f3n de mirador la convert\u00eda, m\u00e1s con el buen tiempo, en lugar de reuni\u00f3n y \u201calparceo\u201d. Estas tres plazas generaban la mayor actividad social del pueblo, abundante tiempos atr\u00e1s, escasa en los que corren.;\"> El primer periodo comenzar\u00eda al final del siglo XI, fecha en la que se construyeron las primitivas iglesia y castillo. Este par de edificios debi\u00f3 de ser el origen del pueblo. La dotaci\u00f3n humana a cargo de la vigilancia y defensa de la torre morar\u00eda en su interior. Es probable que existiera una muralla que recogiera en su interior el torre\u00f3n y la Iglesia aunque con el tiempo se eliminara para permitir acceder a la iglesia a los habitantes extramuros del castillo. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-Desde el punto de vista urban\u00edstico habr\u00eda que distinguir en Layana tres periodos, gui\u00e1ndonos m\u00e1s por el trazado de las calles, por los inciertos censos de otras \u00e9pocas que conocemos y por otros elementos auxiliares, que por los inexistentes edificios representativos que se puedan conservar de \u00e9pocas anteriores.   Layana ha sido siempre una aldea de escasa poblaci\u00f3n. Durante los primeros siglos su poblaci\u00f3n se redujo a unas entre seis\/doce familias. En los siglos XVIII y XIX y XX su poblaci\u00f3n fue mayor. Liberarse del yugo de Uncastillo, al que estaba m\u00e1s sometido que unido, debi\u00f3 de ser el punto de arranque para este aumento demogr\u00e1fico. Desgraciadamente, en la actualidad, Layana est\u00e1, como tantos pueblos de su alrededor, en franco descenso y si a\u00fan mantiene ciertas constantes vitales respecto a la poblaci\u00f3n de lo que estamos seguros es de que ha perdido pr\u00e1cticamente todas las caracter\u00edsticas de su singularidad.   El primer periodo comenzar\u00eda al final del siglo XI, fecha en la que se construyeron las primitivas iglesia y castillo. Este par de edificios debi\u00f3 de ser el origen del pueblo. La dotaci\u00f3n a cargo de la vigilancia y defensa de la torre morar\u00eda en su interior. Es probable que existiera una muralla que recogiera el torre\u00f3n y la Iglesia aunque con el tiempo se eliminara para permitir acceder a la iglesia a los habitantes extramuros del castillo.   Tras la conquista de Ejea y Tauste primero y Zaragoza despu\u00e9s por Alfonso I el Batallador a principios del siglo XII se puede decir que la comarca experiment\u00f3 unas condiciones de paz y tranquilidad de las que no hab\u00edan disfrutado antes, aunque pocos a\u00f1os m\u00e1s tarde, con motivo de la guerra contra los navarros tras la muerte del Batallador, se vuelva a la intranquilidad propia de tierras de frontera.   Este periodo de paz debi\u00f3 ser propicio para el nacimiento, propiamente, de Layana. El vecino Uncastillo adquiere un notable empuje demogr\u00e1fico y econ\u00f3mico gracias al fuero otorgado por el Batallador y \u00e9sta pudo ser la causa por la que algunas familias roturaran campos y plantaran huertas en la vega del Riguel, cerca del torre\u00f3n de Layana; de paso se establecer\u00edan en un primer caser\u00edo que constituir\u00eda el primitivo poblamiento. no resultar\u00eda extra\u00f1o que entre esas primeras familias algunas fueran musulmanas que ya estaban instaladas en estas tierras y que conocer\u00edan el uso y aprovechamiento cabal de las escasa agua disponible. de esta primera \u00e9poca proceder\u00edan las casas que rodean el torre\u00f3n y que por su disposici\u00f3n bien pudieron estar adosadas a la muralla desde el exterior. muchas de estas primeras casas, las m\u00e1s inc\u00f3modas por su situaci\u00f3n, fueron abandonadas o reconvertidas en corrales o graneros cuando sus propietarios construyeron otras nuevas en solares m\u00e1s acogedores.   ya hemos dicho en otro lugar que layana se ubica en una colina que asciende suavemente de sur a norte llegando a su punto m\u00e1s alto en el torre\u00f3n o castillo desde donde desciende al r\u00edo bruscamente a trav\u00e9s de una costera. el punto m\u00e1s alto, junto al acantilado se convierte en atalaya desde la que se contempla en amena panor\u00e1mica toda la vega del r\u00edo riguel. esta disposici\u00f3n natural permiti\u00f3, suponemos que hacia el siglo xvi o xvii, el trazado de la calle que iba a ser la columna vertebral del pueblo: la calle Mayor. Debi\u00f3 corresponder este momento hist\u00f3rico a un periodo de auge ya que tambi\u00e9n entonces se produjo la ampliaci\u00f3n de la Iglesia y la construcci\u00f3n de la sacrist\u00eda adosada al \u00e1bside. Arranca la calle Mayor del Portal, la puerta del pueblo, y asciende suavemente hasta la misma plaza de la Iglesia. Las casas se disponen a ambos lados de la calle, aunque son de mejor factura las de la acera  izquierda seg\u00fan se sube, aquellas en las que la fachada principal da a la calle Mayor y las traseras quedan orientadas al sur. En la fachada queda la parte noble de la casa; hacia atr\u00e1s se encuentran los corrales, cuadras, graneros, le\u00f1eras, etc. todas estas partes traseras estar\u00edan, tiempo atr\u00e1s, habitualmente sucias pues a ellas iban a parar los detritus de las cuadras. por ellas entraban y sal\u00edan los animales de labor.  el modelo antiguo de vivienda pervive en casas m\u00e1s modernas, aunque las construidas al final del siglo xix y xx ganan en amplitud y calidad de materiales. de esta \u00e9poca proceder\u00edan las que se podr\u00edan considerar casonas, levantadas en las afueras del pueblo o, las menos, en el centro, en la calle mayor, tras el derribo de casa antiguas.  hay tres plazas propiamente dichas: la placeta del Plumar, la Plaza y la placeta de la Iglesia. La placeta del Plumar congrega un tipo de poblaci\u00f3n que se ha sentido especialmente unida por v\u00ednculos, se puede decir, de barrio. La Plaza, sin nombre porque es la principal, ubicada al lado de el Portal, ha acogido las diferentes ventas ambulantes. La plaza de la Iglesia, llamada com\u00fanmente \u201cplaza de las campanas\u201d, convocaba al pueblo los domingos y d\u00edas de fiesta antes de la misa y su condici\u00f3n de mirador la convert\u00eda, m\u00e1s con el buen tiempo, en lugar de reuni\u00f3n y \u201calparceo\u201d. Estas tres plazas generaban la mayor actividad social del pueblo, abundante tiempos atr\u00e1s, escasa en los que corren.;\"> Tras la conquista de Ejea y Tauste primero y Zaragoza despu\u00e9s por Alfonso I el Batallador a principios del siglo XII se puede decir que la comarca experiment\u00f3 unas condiciones de paz y tranquilidad de las que no hab\u00edan disfrutado antes, aunque pocos a\u00f1os m\u00e1s tarde, con motivo de la guerra contra los navarros tras la muerte del Batallador, se vuelva a la intranquilidad propia de tierras de frontera. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-medium;\"> Este periodo de paz debi\u00f3 ser propicio para el nacimiento, propiamente, de Layana. El vecino Uncastillo adquiere un notable empuje demogr\u00e1fico y econ\u00f3mico gracias al fuero otorgado por el Batallador y \u00e9sta pudo ser la causa por la que algunas familias roturaran campos y plantaran huertas en la vega del Riguel, cerca del torre\u00f3n de Layana; de paso se establecer\u00edan en un primer caser\u00edo que constituir\u00eda el primitivo poblamiento. No resultar\u00eda extra\u00f1o que entre esas primeras familias algunas fueran musulmanas que ya estaban instaladas en estas tierras y que conocer\u00edan el uso y aprovechamiento cabal de las escasas aguas disponibles. De esta primera \u00e9poca proceder\u00edan las casas que rodean el torre\u00f3n y que por su disposici\u00f3n bien pudieron estar adosadas a la muralla desde el exterior. Algunas de estas primeras casas, fueron abandonadas con el tiempo o reconvertidas en corrales o graneros cuando sus propietarios construyeron otras nuevas en solares m\u00e1s acogedores. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-medium;\"> Ya hemos dicho en otro lugar que Layana se ubica en una colina que asciende suavemente de sur a norte llegando a su punto m\u00e1s alto en el torre\u00f3n o castillo desde donde desciende al r\u00edo bruscamente a trav\u00e9s de una costera. El punto m\u00e1s alto, junto al acantilado se convierte en atalaya desde la que se contempla en amena panor\u00e1mica toda la vega del r\u00edo Riguel. Esta disposici\u00f3n natural permiti\u00f3, suponemos que hacia el siglo XVI o XVII, el trazado de la calle que iba a ser la columna vertebral del pueblo: la calle Mayor. Debi\u00f3 corresponder este momento hist\u00f3rico a un periodo de auge ya que tambi\u00e9n entonces se produjo la ampliaci\u00f3n de la Iglesia y la construcci\u00f3n de la sacrist\u00eda adosada al \u00e1bside. Arranca la calle Mayor del Portal, la puerta del pueblo, y asciende suavemente hasta la misma plaza de la Iglesia. Las casas se disponen a ambos lados de la calle, aunque son de mejor factura las de la acera\u00a0 izquierda seg\u00fan se sube, aquellas en las que la fachada principal da a la calle Mayor y las traseras quedan orientadas al sur. La fachada, la parte noble de la casa, se orienta a la calle principal; hacia atr\u00e1s se encuentran los corrales, cuadras, graneros, le\u00f1eras, etc. Todas estas partes traseras estar\u00edan, tiempo atr\u00e1s, habitualmente sucias pues a ellas iban a parar los detritus de las cuadras. Por ellas entraban y sal\u00edan los animales de labor. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-medium;\">El modelo antiguo de vivienda pervive en casas m\u00e1s modernas, aunque las construidas al final del siglo XIX y XX ganan en amplitud y calidad de materiales. De esta \u00e9poca proceder\u00edan las que se podr\u00edan considerar casonas, levantadas en las afueras del pueblo o, las menos, en el centro, en la calle Mayor, tras el derribo de casa antiguas. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: x-medium;\">Hay tres plazas propiamente dichas: la placeta del Plumar, la Plaza y la placeta de la Iglesia. La placeta del Plumar congrega un tipo de poblaci\u00f3n que se ha sentido especialmente unida por v\u00ednculos, se puede decir, de barrio. La Plaza, sin nombre porque es la principal, ubicada al lado de <em>el<\/em> <em>Portal<\/em>, se convert\u00eda en plaza del mercado al ser sede de las ventas ambulantes. La plaza de la Iglesia, llamada com\u00fanmente <em>plaza de las campanas<\/em>, convocaba al pueblo los domingos y d\u00edas de fiesta antes de la misa y su condici\u00f3n de mirador la convert\u00eda, m\u00e1s con el buen tiempo, en lugar de reuni\u00f3n y <em>alparceo<\/em>. Estas tres plazas generaban la mayor actividad social del pueblo, abundante tiempos atr\u00e1s, escasa en los que corren.<br \/>\n<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde el punto de vista urban\u00edstico habr\u00eda que distinguir en Layana tres periodos, gui\u00e1ndonos m\u00e1s por el trazado de las calles, por los inciertos censos de otras \u00e9pocas que conocemos y por otros elementos auxiliares, que por los inexistentes edificios representativos que se puedan conservar de \u00e9pocas anteriores. 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